Una minibiblioteca es un pequeño armario público donde puedes cambiar o tomar libros prestados completamente gratis. La idea es sencilla: así le das otra oportunidad a los libros que están acumulando polvo en tu estantería y, al mismo tiempo, unes a las personas del barrio. Ya sea que coloques una en tu jardín delantero o en una plaza transitada, una minibiblioteca es una manera divertida de compartir el placer por la lectura. Aquí te contamos cómo puedes construir tu propia minibiblioteca, desde los materiales adecuados hasta consejos útiles para su montaje.
Una minibiblioteca es un armario compacto abierto a todo el mundo. La idea es compartir libros: coges uno que quieras leer y dejas otro para que alguien más lo disfrute. Así, los libros no se quedan olvidados y contribuyes con algo valioso en tu comunidad. Estas pequeñas bibliotecas se encuentran en todas partes: en un jardín, en un patio escolar o cerca de un edificio concurrido. Como generalmente están al aire libre, necesitan una estructura robusta. En este sentido, el plástico es ideal porque es fuerte, resistente a la intemperie y fácil de trabajar. Además, se ve impecable y moderno.
Si quieres construir una minibiblioteca, necesitarás materiales duraderos y resistentes. Plásticos como el metacrilato, HPL/Trespa® o Alupanel son opciones perfectas. A continuación, detallamos las ventajas y desventajas de estos materiales para ayudarte a decidir.
Una minibiblioteca de plástico tiene muchas ventajas en comparación con una de madera o metal. El plástico es fuerte, resistente a la intemperie y duradero. Además, es ligero y apenas requiere mantenimiento. Aquí te dejamos una comparativa entre plástico y otros materiales:
Lo mejor del plástico es que combina varios factores: es duradero, fácil de personalizar y resistente a todas las condiciones climáticas. Aunque la madera ofrece una estética cálida, su cuidado intensivo puede ser un inconveniente. Y aunque el metal es un material sólido, es vulnerable al óxido y difícil de manejar.
Con los materiales adecuados, montar tu propia minibiblioteca es muy fácil. Aquí tienes algunos consejos para empezar:
Diseña una estructura que sea robusta y proteja bien contra la lluvia y el viento. Así, los libros se mantendrán secos.
Usa metacrilato para las puertas o ventanas. Este material es transparente y permite ver los libros en el interior. Asegúrate de sellar bien todo para evitar la entrada de humedad.
Elige HPL (Trespa®) para el techo y el revestimiento exterior. Este material soporta tanto lluvias fuertes como un sol intenso. Inclina ligeramente el techo para que el agua pueda deslizarse fácilmente.
Alupanel es ideal para los laterales y la parte posterior. Es ligero, robusto y resiste cualquier condición atmosférica.
Usa silicona para impermeabilizar las juntas y usa bisagras de acero inoxidable para evitar oxidación y desgaste en las puertas.
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