Las láminas de PVC se pueden pintar con facilidad. Sin embargo, para obtener los mejores resultados, es necesario seguir algunas instrucciones:
¿Con qué pintura puedo pintar PVC?
Empecemos por la elección de la pintura, ya que no todas las tipologías son adecuadas debido a las adherencias que ofrecen. Normalmente, existen tres tipos de pintura adecuados para el PVC:
- Pinturas en spray con base de disolvente
- Pinturas acrílicas
- Pinturas de poliuretano de dos componentes
Hay que leer atentamente el envase, puesto que el fabricante específica para qué sustratos es adecuada la pintura. En caso de duda, conviene ponerse en contacto con el proveedor, ya que algunos disolventes y materias primas pueden afectar al PVC, haciendo que se vuelva quebradizo y pueda provocar grietas y roturas. En este post, explicamos como abordar el proceso correctamente:
1. Limpia bien la superficie
En primer lugar, hay que limpiar la espuma de PVC empleando un paño suave que no suelte pelusa. Para ello, recomendamos utilizar un paño de microfibra. A continuación, se pasa a desengrasar la superficie con un paño que contenga alcohol isopropílico. Nunca debe utilizarse acetona, limpiador de frenos, tricloro u otros productos de limpieza que puedan dañar la plancha. Si es necesario, puede encintarse la superficie para acto seguido aplicar una imprimación previa a la pintura.
2. Lija suavemente el PVC
El PVC es una superficie lisa y no porosa, por lo que la pintura no se adhiere bien directamente. Usa una lija fina (grano 180–220) y lija suavemente sin dañar el material. Esto crea una ligera rugosidad que mejora la adherencia. Después, limpia el polvo generado con un paño húmedo.
3. Aplica una imprimación para plásticos
Este es el paso más importante y el que mucha gente se salta, pero es muy recomendable hacerlo. Usa una imprimación especial para PVC o plásticos. Aplica una capa fina y uniforme. Este proceso es clave porque permite que la pintura se adhiera correctamente y evita que se pele con el tiempo. Deja secar según las indicaciones del fabricante (normalmente entre 4 y 24 horas).
4. Aplica la pintura adecuada
Una vez seca la imprimación, ya puedes pintar. Para pintar la plancha de PVC hay que seguir las instrucciones del fabricante. Usa pintura acrílica o especial para plásticos. Aplica capas finas (mejor 2–3 capas que una gruesa).
Para ello, puedes usar:
- una brocha (para detalles)
- un rodillo (para superficies planas)
- un spray (para un acabado más uniforme)
Después de aplicar la pintura, deja secar entre capa y capa. Normalmente, de 2 a 6 horas,dependiendo del producto usado. Siempre sigue las instrucciones del fabricante.
Deja secar correctamente
El secado es clave para un buen resultado. Las planchas no deben secarse en un horno o cámara de secado. Esto se debe a que la temperatura de secado debe permanecer por debajo de los 50° Celsius.
Recomendamos hacerlo de la siguiente manera:
- Secado al tacto: 1–2 horas
- Entre capas: 2–6 horas
- Curado completo: hasta 24–72 horas
Hay que tener en cuenta que si lo has pintado con spray, los tiempos de secado al tacto y entre capas suelen ser más cortos. Entre 15 minutos y 60 minutos para el secado al tacto y unos 20 minutos y 2 horas para el secado entre capas. Siempre siga las instrucciones del fabricante para evitar errores.
Errores comunes al pintar PVC
- No usar imprimación: es uno de los fallos más habituales. Sin una imprimación adecuada para PVC, la pintura no se fija bien y con el tiempo puede terminar pelándose.
- No lijar la superficie: el PVC es un material muy liso, por lo que si no se lija ligeramente antes de pintar, la adherencia de la pintura será deficiente y el acabado no será duradero.
- Aplicar capas demasiado gruesas: querer cubrir todo en una sola pasada suele dar malos resultados. Las capas gruesas provocan goteos, marcas y un acabado irregular.
- No respetar los tiempos de secado: la impaciencia es enemiga del buen acabado. Pintar encima sin dejar secar correctamente cada capa puede arruinar la adherencia y la uniformidad del color.